La vida de Jordi: “Mis primeras sonrisas”

Bueno, se que algun@s de vosotr@s os preguntareis: ¿hace poco escribió una entrada y ahora otra? (¿Me estaré volviendo cansino?). Os lo explico. Este blog no está hecho con la idea de todas las semanas o todos los días poner una entrada. En este blog os voy contando cositas que me pasan, y que creo que debo contar porque son cosas destacables (aunque algunas sean de cositas malas). Las tendré que hacer conforme vayan sucediendo las cosas. Es posible que ahora haya hecho dos entradas cercanas en el tiempo y luego tarde unas semanas en poner alguna más. Tranquilos que al final se irá llenando, las ponga más tarde o más pronto.

Aclarado esto vamos al tajo (vaya palabras que me estoy aprendiendo), que es lo importante. Desde que nací, muchas veces me he reído, pero no en respuesta a algún arrumaco o fiestecita que me hayan hecho mis papás. Siempre han sido durmiendo, porque parece ser que sueño. Y he de decir que siempre son cosas bonitas (por eso me río y no lloro). Mis papás se preguntan muchas veces ¿que soñará cuando se ríe?¿En que pensará?. Pues veréis. Sueño con muchas tetas a las que me agarro para llenar mi barriga de leche cuando tengo mucha hambre, sueño con que estoy durmiendo encima de una nube muy mullida, sueño con que estoy durmiendo en la cama con mis papás cada uno a un lado de mí, y más cosas que no vienen al caso (no os lo voy a contar todo que yo también tengo mi intimidad jeje).

Pues ayer por la mañana cuando llegó mi papá de la piscina y acabó de almorzar, se puso a limpiar casa. Si como lo habéis leído: “mi papá limpiando la casa”. Desde los primeros días de vida he oído decir a mis papás que las tareas de la casa igual las puede hacer papá como mamá, y que lo único que nos diferencia a los chicos de las chicas es que los chicos tenemos pitilín y las chicas no (y pechos las chicas, aunque nosotros tenemos pero no tan grandes). Por todo lo demás somos iguales, podemos hacer todas las cosas tanto unos como otros.

A lo que vamos, que ya me estoy yendo por unos cerros de no se donde. Mientras mi papá limpiaba la casa mi mamá me había cambiado el pañal y me tenía en la cama diciéndome cosas bonitas que me sonrojaban. En ese momento pasó mi papá con el mocho por la puerta de la habitación y mamá no se dió cuenta, pero yo si que lo ví que se paraba para vernos. Mi mamá empezó a hacerme petorritos en las piernas, y en ese momento pensé:”ahora que me están viendo los dos, creo que va siendo hora que haga unas risas, a ver como reaccionan”. Dicho y hecho. A cada petorreta que me hacía mamá, yo soltaba unas carcajadas.Después pensé: “si se que van a reaccionar así, no me río jaja”. Ahora estaréis tod@s intrigad@s por saber como reaccionaron. ¿A que sí?. Pues eso ya os lo contaré en otra entrada, así os dejo con el misterio. ¿Os parece bien?.

¿Os lo habéis creído? jajajajajajajjaja. Tranquil@s que no os voy a dejar con la miel en la boca. Reaccionaron llorando. Si. Como lo leeis: “llorando”. Yo al principìo me asusté porque pensaba que había hecho mal haciendo las risas, pero luego pensé: “me parece que a veces se llora de emoción”. Exactamente eso es lo que pasó, porque puse mucha atención en lo que se decían, y era muy bonito. Se dijeron: “miralo que guapo está haciendo esas sonrisitas. Ya reacciona a los cariñitos que le hacemos. Seguro que Jordi es muy muy feliz con nosotros”. Después de oir eso casi me entran ganas de llorar a mí, pero me contuve, porque si lo hubiese hecho seguro que empiezan a pensar que me duele la barriga, que tengo hambre o que me he hecho caca.

Os diré una última cosa, que si no me alargo y al final os aburriré. Soy el niño más feliz del mundo y soy superafortunado de tener unos papás que se quieren tanto, y que el fruto de su cariño he sido yo. Os quiero mucho papás.

Espero que os hayáis divertido leyendo la entrada tanto como yo escribiéndola. Hasta una próxima aventura besitos y abrazacos de Jordi para tod@s mis fans.

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La vida de Jordi: “A perro flaco todo son pulgas”

Queridos/as lectores/as supongo que estáis ya con el mono de una nueva aventura ¿eeeeeeeeeeeeeh?. Pues no sufráis más, no os rasguéis las vestiduras porque aquí llega un nuevo capítulo en mi emocionante vida.

No os asustéis al leer el título, porque así a primera vista parece chungo, pero no lo es. La otra opción que teníamos era: “eramos pocos y parió la burra”, pero pensamos que si lo leyese la mamá, no le haría mucha gracia, más que nada, por lo de parir, ya que a mí no me costó salir pero provoqué algunos daños colaterales jejeje.

Bueno, a lo que vamos. Después de que casi me ahogo, después de vacunarme, después de las pruebas de la alergia, pensaba que no me podía pasar nada ya. Jajajajajajaja (me río por no llorar), eso creía yo, Pues si señoras y señores. ¿Habéis oído alguna vez la expresión: “Molestas más que un grano en el culo”?. Yo no, yo directamente la he sentido.

Llevo unas semanas que cuando mis papás me cambian el pañal, se quedan mirando con cara rara mi culo. A mí me hace gracia las caras que ponen, pero poco a poco me he ido dando cuenta de que cuando las ponen no viene nada bueno.

No estaba equivocado. Según les oí decir, me estaba saliendo un grano en el culo. Si, si, como lo leeis, un grano en el culo. Uno de esos dias que me estaban cambiando puse atención en lo que se decían, y conseguí oir a mi papá que decía: “eso es un forúnculo”. Pensé, vaya que palabra más graciosa, pero joroba que dolorosa también. Al parecer eso es un grano supermegahiper gordo que se te puede enquistar. Mi papá hace mucho tuvo uno, y según le oí decir, lo abren, lo limpian, y luego lo vas curando hasta que cicatriza. No es un grano de esos que les sale a los jóvenes que hace que algunos se parezcan a una paella llena de arroz. Es más chungo.

Mi mamá como en muchas reuniones del cursillo de preparación al parto había escuchado que te salen muchas cosas, pero que poco a poco se te van, pensó que se iría solo. Esperaron unos días y aquello iba en aumento. Comenzó como un grano de arroz, y cuando me llevaron a la pediatra, eso parecía un garbanzo que se había escapado del puchero.

Ya en la consulta de la pediatra, me lo miraron, y ¿sabéis a que conclusión llegaron?¿no lo sabéis?. Yo quería que se equivocara, pero no, Era un forúnculo. 

La pediatra nos recetó una pomada, y un antibiótico por via oral (eso quiere decir que lo tomo por la boca para el que no lo sepa, porque yo no lo sabía), y en una semana me volverá a ver. La verdad es que al final en lugar de llamarme Jordi, me van a tener que cambiar el nombre por: el pupas. 

A mis papás se les ve tristes porque no quieren que tan pequeño no empiece ya con medicamentos, pero es lo que hay. Si ellos quieren que esté sano, tengo que pasar por ahí. De todos modos soy fuerte y todo lo que me dan, me lo tomo sin rechistar, ya que recibo el mejor premio que es verles una sonrisa de sandía en la cara.

Por ahora todo va bien, y parece que el granaco ha pasado de ser un garbanzo a una lenteja más o menos. Eso es lo que dicen porque yo no llego a verme el culo. Espero que dentro de unos días esté todo solucionado y vuelva a tener ese culito terso y suave que tanto les gusta limpiarme jejejejeje.

Besitos y abrazos para todos, y deciros que es un placer ver como algunos me comentáis que os gustan mucho mis aventuras. Eso me motiva a intentar hacerlo cada vez mejor. Gracias de verdad y hasta la próxima.

PD: una última cosita. Por si no lo sabíais, las fotos que pone mi papá no son mias ¿eeeeeeeh?

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La vida de Jordi: “Las vacunas, y mi primera paga”

El 5 de Agosto, justamente cuando cumplí los dos meses, me pusieron las pertinentes vacunas. Se que mis padres  han escuchado opiniones variadas sobre el vacunar o no. Que si las vacunas son malas, que si son buenas, etc etc. Ellos decidieron ponérmelas (bueno ellos no, la pediatra jeje).

Eran las 9:50 de la mañana, y estábamos esperando fuera de la consulta. Hacía un frio de cojones. El aire acondicionado debía estar, por lo menos a 20 grados, y yo constipado.

Hubo un momento en el que pensé: “las vacunas son una pequeña cantidad de un virus que se te introduce en el cuerpo para que éste cree defensas contra él. Así si contraes esa enfermedad, tu cuerpo tiene defensas, y es más fácil vencerle. Entonces, se supone que si estoy constipado, es que tengo las defensas bajas, por lo tanto ¿igual me libro y no me vacunan?. No fué así.

Yo no sabía de que manera te las ponían. No se me ocurría nada, y pensando pensando, abren la puerta y se oye: “Jordi pasa”. De repente me entró un sudor frío, y empecé a acojonarme (por desconocimiento más que nada).

Primero me tomaron la temperatura por ver si tenía calentura y no podían vacunarme. Tengo tanta mala pata que no tenía, y escuché decir a la pediatra: “Jordi si que te vamos a poder vacunar”. Me lo dijo en un tono alegre que a mí, obviamente, no me hizo nada de gracia.

Primero me hicieron la revisión de los dos meses, y todo salió bien. Engordo y crezco adecuadamente, tengo reflejos, etc etc. Tan solo hubo una pega. Me dijeron que tenía la piel seca. Yo no entendía nada, solo escuche que mi mamá decía: “¿Y que crema me recomiendas?. A lo que yo pensé: “jope con dos meses y metrosexual ya poniéndome potingues y cremas”.

Dicho esto, apareció una de las pediatras con una pipeta, que abrió, y me metió en la boca para que me la bebiese. Estaba asqueroso. Puse unas caras que si me hubiese visto en un espejo, seguro que se rompe. Luego pensé: “vaya no ha estado tan mal. Ya estoy vacunado”. Jajajajaja que inocente fuí. Luego vi que la pediatra sacaba de la nevera dos jeringuillas. La miré desafiante como si le dijese: “Oye, ¿dónde vas con eso?. Antes de que hubiese podido pensarlo, me había clavado la banderilla en la pierna. Yo llorando como un loco. Que dañoooooo. Cuando ya me había casi tranquilizado, zas, otro pinchazo en el otro muslo. Vuelta a llorar como un loco otra vez. Que escozor por Dios.

Me ponen dos tiritas, me visten y ale a casa. ¿Donde está la piruleta?. Eso me quedé pensando. Algunos niños y niñas salían de la consulta con piruletas, y con una sonrisa de oreja a oreja. ¿Porque yo no?. Como se aprovechan de que soy pequeño. Pero, tranquilos, que en el camino somos y arrieros nos encontraremos, o algo así creo.

Y ya para acabar de rematar el día, vamos a comprar la dichosa crema, y encima que tengo que empezar a ponerme potingues tan pequeño, me voló la paga que me dan mis papis. Casi 25 euros el jabón y la crema. Espero que sea una buena inversión

Nos leemos pronto. Espero que esteis pasando este mes mejor que yo, porque me estoy asfixiando de calor. Creo que estoy empezando a odiar el verano.

Besitoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooos para tod@s.

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La vida de Jordi: “Mi primer constipado”

Buenaaaaaaaaas a tod@s mis lectores/as. Hoy he cumplido mi segundo mes de vida, y yo esperaba alguna fiestecilla, alguna tarta o algo para celebrarlo, pero no. Nada más lejos de la realidad.

Bueno, una cosa que se me olvidaba y que quería deciros es que, he cogido mi primer constipado. Si señores/as, estoy constipado y aún estoy pensando como narices ha podido pasar. Un chicarrón (no del Norte), como yo ¿constipado?. 

Hará cosa de dos días empecé a llorar con un tono de voz raro. Un tono como si hubiese bebido cazallas toda mi vida, una voz ronca, una tos como si me fumase un paquete de tabaco al día. Eso fue el viernes. El sábado como mis padres vieron que iba a peor, me llevaron a la pediatra. Cuando llegamos nos atendió enseguida. Me auscultó (que palabritas más difíciles que uso leñe), me miró la garganta, los oídos y llegó a la magnífica conclusión a la que habían llegado mis padres: “tiene un constipado de mocos”. Y yo pensé: “será un constipado de cojones porque parezco un viejo tosiendo”. Ella nos dijo que mis padres me tenían que dar suero, y después aspirarme los mocos. Cuando oí esto me entro la risa tonta jejejejejejjejejejejje. ¿Aspirarme los mocos?. Eso habría que verlo.

Al salir tenía hambre y le dije a mamá: “mami dame algo de picar ¿quieres?”, y poniéndole ojitos (esto nunca falla), muy amable me dió de mamar un poco. Me dormí y a llegar a casa me ví encima del cambiador, casi en pelotas, semi incorporado y a mi padre con  un vial pequeño de suero en la mano. Uuuuuuuuuy mal rollo, pensé. Mi papá se dirigió a mi nariz con el vial, y zasca, me endiñó un chorraco de suero por la nariz, que un poco más y se me sale por el culete. Obviamente yo llorando como una Magdalena (no de las que se comen claro), esperando que parase. No fué así. Me puso dos más en cada agujero de la nariz, y me dió la impresión de que el líquido se me salía por todos los orificios del cuerpo. 

Al fin terminó. Que alivio pensé. Jajajajajaja que te lo crees tú. Cogió un cahirulo en forma de embudo que llevaba un tubo de goma largo con una boquilla al final. Lo rmiré desafiante como si le dijese: “eh tú ¿adonde vas con eso?”. Y enseguida me dí cuenta donde iba: a mi nariz. Me lo colocó en un orificio nasal, y empezó a chupar con saña por la boquilla, hasta que sacó todos los mocos habidos y por haber. Me dí cuenta de dos cosas: que no me gustó y que mi papá tiene los pulmones muy grandes. Repitió la operación dos veces y me dejó la nariz como una rosa en primavera: fresca, fresca. Eso sí, hubo un momento en que pensé que por la nariz me sacaba hasta el hígado, de lo fuerte que aspiraba. Pero no. Quedé aliviado, y desgraciadamente, como no puedo echarlos, hasta que se me pase tendré a la aspiradora humana encargándose de ello.

Hoy martes, estoy un poco mejor, y ¿me habrán podido vacunar?. Eso os lo contaré en una próxima entrada.

Gracias a tod@s por serme tan fieles, y por hacer algún que otro comentario. Me gustaría que comentaseis más, pero me conformo con que me leais.

Besitos para tod@s. Chaitooooooooooooooooooooooooooooooooo.

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