La vida de Jordi: “Bla, bla, bla”

Debido a la insistencia de mis queridos/as seguidores, que están preocupados porque no saben de mí, tranquilos que ahora os cuento.

Desde la última vez que os escribí no ha pasado casi nada digno de mención. Una cosa que sí os diré es que parece que el granaco está tranquilo y por ahora no quiere dar guerra. Eso quiere decir que casi con toda seguridad no pasaré por el matadero de granos jejejejeje. Uffff que alivio.

A parte de esto, si que me ha pasado una cosa muy rara. El otro día estábamos tranquilamente en casa mis papás y yo, y de repente a mi mamá se le enciende la bombilla y se pone a montar una cosa. Era una especie de manta de colores con dos arcos encima del cual colgaban unas cosas. Yo miraba atentamente pensando a ver que trastada me hacían ahora.

Pasado un rato mi mamá acaba de montar eso y me coge en brazos y me tumba en ella. Mi corazoncito se me salía del pecho. Yo tumbado en una manta y varias cosas colgando que me miraban y que hacían que me sintiese incómodo. Me puse nervioso, tan nervioso que parecía que me hubiese tomado algo cocotrópico o algo así, y empecé a agitar los brazos compulsivamente como si quisiese quitarme aquello de encima, y a dar patadas a la velocidad de la luz. Una patada de estas impactó en una rana, y al ver que podía con ella, me ensañé. Tanta fué la fijación que de una patada casi la pongo en órbita.

Poco a poco fuí relajándome porque veía que podía con todas esas cosas infernales que colgaban de los arcos esos, y me tranquilicé. He de deciros que mis papás también se tranquilizaron y empecé a querer hablarles. Me dió rabia el no poder articular palabras y solo me salía: aguuuuuuuuuuuuu, bababab, grrrrrrgagagaga. Pensé: “jo se pensarán que soy bobito”. Pues no, todo lo contrario. Se quedaron mirándome fijamente con alguna lagrimilla en los ojos y les pude entender algo como: “mira que bonito, ya está empezando a querer hablarnos”.

Eso fué una inyección de moral (no como las que me ponen en las vacunas), y me alegré mucho, dedicándoles una sonrisa. Todo acabó con un abrazo de los tres y un besito juntos. Soy feliz y somos felices. Espero que dure siempre.

Bueno el 5 de octubre haré 4 meses y me tocan vacunas otra vez (que asco), así que ya os contaré.

Muchas gracias a tod@s l@s que me leei por estar tan pendientes de mí. Besitos y abrazacos para tod@s. Muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuack

A0194103_5_copia_large

Anuncios

La vida de Jordi: “Veo colores”

Al parecer, cada vez veo más claro. Mis ojos cada vez están más formados, y ya distingo muchas más cosas. Ya distingo a mi papá y a mi mamá, e incluso cuando alguién me habla le miro (aunque a algunos no les entiendo ni papa de lo que dicen).

Hará, más o menos, una semana que ya no tengo el capazo ese de esparto con el que mis papás me llevaban de un sitio a otro de casa, y en el que estaba con ellos en el comedor y en la cocina. Me he hecho muy grande, y no quepo ya, además de que me muevo más que los precios, y tenían miedo de que volcase y me cayese.

Ese capazo lo han cambiado por un maxicoxi que no tiene armazón para ser usado como carro, y es en el que me ponen cuando están comiendo o cuando estamos en el comedor.

A mi me mola más esto que el capazo porque así puedo ver la tele. Antes en el capazo solo veía que blanco (el del techo), y llegué a pensar a veces que me estaba quedando ciego jeje. 

En la tele no se que dicen, no les entiendo, pero me gusta ver el movimiento y la cantidad de colores que hay. Mola mucho, y me altero bastante (por la emoción. No vayáis a pensar que me ponen algo en la leche),  y muevo compulsivamente los brazos y las piernas para que mis papás se den cuenta de que estoy contento y a gusto.

Me gusta mucho eso de ir descubriendo cosas. Esta semana por ejemplo, me he visto por primera vez los pies (o eso dicen mis papás). Llego a cogérmelos y los estiro y los miro con asombro, pensando para que servirán. Es obvio que además de los pies, también me he visto por primera vez las manos (las vi al cogerme los pies). Me paso horas entretenido cogiéndolos y mirándolos y remirándolos.

Lo hago mucho porque cada vez que lo hago a mis papás se les cae la baba, y eso me gusta. Me alegra que ellos estén contentos, aunque a veces se que están tristes y lo disimulan. Pero para sacarles una sonrisa, ahí está su Super Jordi, haciendo cositas.

Y una cosa quería preguntaros, porque ahora que veo mejor me he dado cuenta de una cosa. ¿Porque si lo que tomo es leche y es de color blanco, la caca la hago verde?¿Alguien sabría decírmelo?.

Besitos y abrazacos a todos/as los que me seguís, y espero vuestras respuestas porque me corroe la curiosidad.

nino_viendo_la_television-300x200

La vida de Jordi: “El retorno del grano asesino”

Parece ser que no voy a tener ni siquiera una temporadita de descanso. Pensaba que estaría un tiempo sin escribir, porque, como os dije, escribiría cuando tuviese algo que contar, y, la verdad, es que en estos días que han pasado desde la última vez que escribí, no ha pasado nada digno de mención, excepto el retorno del grano asesino.

Si lo tuviese que definir en un titular sería, más o menos, así: “Tras las vomiteras misteriosas, tras el viaje en ambulancia, tras el amarillito en los ojos, tras el grano impertinente, llega de nuevo a todas las salas de España: “El retorno del grano asesino””. Gran título para una peli ¿no? jejejejeje.

Cuando ya pensaba que empezaba a levantar cabeza, saltó de nuevo la sorpresa. El lunes pasado, estaba mi papá cambiandome el pañal, y yo me estaba concentrando en echarle una meadita encima, ejejeje, me doy cuenta que me mira el culito extrañado. Acto seguido empiezo a notar como me toquetea el culete, y la cara me cambió completamente. Pasé de la cara de pillín, al modo enfadado on. Pensé: ¿que narices estará tocando que me está haciendo daño?. Me quedé con la intriga hasta que llamó a mamá. Mamá vino y estuvieron hablando los dos. Me pareció entender algo de otro grano o algo así. Maldita sea, estaba en lo cierto. Todo lo que estaba pensando se hizo realidad. Cuando pensaba que aquello del forúnculo estaba finiquitado, curado, desintegrado, fulminado, pues no. El dichoso grano está empezando a hacer acto de presencia.

Mi mamá le dijo a mi papá, que esperásemos un poco a ver si era una falsa alarma, pero mi papá sin dudarlo ni un segundo quiso que cogiésemos turno para la pediatra porque quería que lo arreglásemos antes de que se hiciese más grande.

Dicho y hecho, cogimos turno, y esta mañana a las 10, hemos ido a la pediatra. Nada más verme, me ha recibido como siempre con cumplidos y un besito. Que si que grande estas, que bonico eres, etc etc. Yo me he puesto rojo, y le he dedicado una sonrisa. Lo de ponerme rojo no se porque habrá sido, supongo que será que me ha entrado “vergonyeta”. 

Como siempre, me han desvestido, y ha empezado a mirar el grano. Para mi desgracia, la conclusión ha sido, que el grano ataca de nuevo. La pediatra ha dicho que esos granos son “porculeros”, que no se que querrá decir. Supongo que se referirá a que salen en el culo o algo por el estilo.

Así que la conclusión ha sido que tome (otra vez) antibiótico (cosa que a mis papas no les gusta nada), y que a la semana verá como está. Esto es una mala noticia pero aún está por llegar la peor. ¿Os la imagináis?. Ha dicho que si no se me va, me tendrá que derivar al cirujano. Ha sido escuchar eso, y me he venido abajo. Collins, con tres meses y ya tienen que ir tocándome las narices con el bisturí.

Esperemos que esta vez el antibiótico y la pomada hagan de Batman y Robin y acaben con el malvado grano sin tener que pasar por el malvado cirujano.

Besitos a tod@s y abrazos, y pronto os contaré como ha ido todo. Antes de irme, solo os pediría una cosita y es que crucéis los dedos para que todo salga bien, que me da mucho miedito ir al cirujano.

bebe_con_su_pediatra_0