La vida de Jordi: “Hasta siempre”

Hola. Esta vez no sera el peque el que escribe, esta vez soy su papá. Cuando empecé a escribir este blog tuve serias dudas de si le gustaría a la gente. Poco a poco con cada entrada fui viendo que sí, e incluso la gente comentaba cosas.

El blog tiene una especie de contador que dice cuantas visitas ha tenido desde que lo empecé, y he visto que poco a poco van bajando.

No se si ese descenso es porque a la gente ya le cansa, o porque no pueden leerlo, o vete tu a saber.

Recordareis que en una entrada, mi peque os gastó una broma diciendo que lo dejaba, pero ahora va en serio. Ahora no es una broma.

Yo seguiré escribiendo con él pero ya no publicaré más entradas. De todos modos la idea original de esto era hacer una especie de libro que para cuando sea mayor lo lea y vea todo lo que disfrutamos juntos cuando era bebé. Y con esa idea seguiré escribiendo.

Tan solo me queda decir GRACIAS con mayúsculas (como véis), muchísimas gracias a tod@s los que habéis estado ahí entrada a entrada interesándoos por como está.

Quien quiera seguir sabiendo de él no tengo ningún problema en que me preguntéis como le va.

Hasta siempre. Besotes y abrazacos del papi y besitos y abracitos de Jordi que os quiere mucho.

bebes dice adios

La vida de Jordi: “Papppapapppapapapapa”

Hola estimados seguidores, ¿como va la cosa después de las fiestas?. Espero que bien. Yo sigo peleado con los mocos y los estornudos, aunque con el tiempecito que nos está  haciendo veremos cuando se me va. Por cierto, mi papá tiene un trancazo del 15 y está cabreado porque no puede acercarse a mí, jejejeje.

Como habréis visto por el título del post, he decidido no hacer sufrir más a mi papá haciendo que salga de mi boca esa tan ansiada palabra: Papá.

El otro día estaba en casa de mis abuelos, y mi abuela y mi tía no paraban de decirme: “tiaaaaaaaaa, iaiaaaaaaaaaaaaaaaa, tiaaaaaaaaaaa, iaiaaaaaaaaaaaa”. Me di cuenta que mi papá se estaba encendiendo, y hubo un momento en el que no pudo aguantar más y explotó diciendo: ” ya está bien, parece que dirá antes tia o abuela, que papá”. La gota que colmó el vaso fue la contestación que le dieron: “en casa ves diciéndole tú papá”.

Cuando llegamos a casa pensé: “pobrecito con la ilusión que le hace que se lo diga, y lo que se emocionó cuando dije mamá. Creo que se merece que se lo diga ya y no le haga sufrir más (además imaginaos todo el día taladrándome con papá, papá, y más papá. No lo soportaría).

Bien, pues dicho y hecho. Ayer 21 de enero de 2015 empecé a hacer gestos con la boca y los labios como si quisiera decirlo. Mi papá se dió cuenta y empezó a repetir: “papá, papá…”, a lo que yo pensé: “venga ahora”. Y sin comerlo ni beberlo dije: “papappapappaapa”. Bueno aquello fue emocionante, posiblemente menos que cuando dije mamá porque fue la primera palabra pero yo se que mi papá por dentro estaba superemocionado (además empezó a darme muchos besos, sin acordarse que está constipado, y ya verás como por hacer la gracia, me pongo peor del mío).

Ahora toca probar con otras palabras. ¿Me recomendáis algunas?.

Besitos para tod@s. Os quiero mucho.

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La vida de Jordi: “Ya vieneeeeen los reyes magos………o ya han venido”

Hoy día 7 de Enero ha sido el día oficial del “desmontamiento” de los adornos navideños. Se me hace raro ver el vacío que han dejado. Esas lucecitas, ese árbol con sus bolas colgando (no penséis mal que os veo venir), ese espumillón, esos calcetines rojos, etc, que hasta el año que viene no volverán a salir de sus cajas para adornar la casa. Esperaremos con paciencia, y mientras esperamos os contaré que tal fué la noche de reyes.

Según tengo entendido, a los reyes les tienes que escribir una carta pidiéndoles que te traigan cosas que te gustan. Como sabréis, mi papá es el que me ayuda a escribir estas líneas y al so melón va y se le olvida escribirme la carta.

Yo que tenía pensado pedirle una tablet, una ps4, un portátil, una cámara de fotos, ah y un mordedor porque los dientes me están dando “pa salar”, y va mi papá y se le olvida escribir la carta. Yo intenté hacérselo entender llorando, poniendo caritas cuando salían por la tele, cuando ibamos al hipermercado, pero nada de nada. Un día escuche a mis papás que decían: “este año no le dejaremos nada porque es muy pequeño y no se entera. Fijate que con el papel de un polvorón se entretiene…”. Yo que oí eso me enfadé muchíiiiiiiiiiisimo, porque aunque sea pequeñito también me hace ilusión que me dejen algo.

El día 5 por la noche fuimos a ver la cabalgata donde salían los reyes magos. Eran las siete de la noche y mi mamá me llevaba en una mochila de esas que vas como si estuvieras colgando del Everest. Iba muy tapado e incluso con un gorro porque hacía algo de frío. Yo estaba tan calentito que me quedé dormido. La cabalgata pasó, nos fuimos a casa de los abuelos y me desperté allí. Cuando me vi allí pensé: “caray que corta se me ha hecho, y además es que no recuerdo nada. ¿Que te apuestas a que me dormí y me la perdí?.

Ya en casa de los abuelos vi que había muchos paquetes encima del sofá. Obviamente eso quería decir que por allí habían pasado ya. Yo los miraba absorto y cayéndome la baba. Cuanto color, cuanta cosa. ¿Habrá algo para mí aunque mis papás no hayan escrito?. Pues no os lo vais a creer, pero sí. Había un paquete bastante grande que llevaba una etiqueta que ponía Jordi. Me lo acercaron para que lo abriese y me quedé mirando a mis papas con cara de: “¿como queréis que lo abra si todavía no sé?”. Menos mal que reaccionaron rápidamente y ellos abrieron el paquete. Al abrirlo me puse nervioso, quería toquetearlo todo, no quería que nadie me lo quitase. Seguro que os preguntáis que fue. ¿A que sí?. Pues veréis. No fué una tablet, ni un móvil, ni la ps4 ni nada por el estilo, que va. Fue un andador con un móvil que hace pipipipi, con muchas cosas de colores y con un piano con teclas enormes y que se iluminan cuando los tocas. Como veréis no es nada de lo que pedí, pero quedé muy contento. Todo lo demás ya vendrá cuando sea más mayor (o eso espero).

Más tarde nos fuimos a casa, y cuando entramos, oh sorpresa. Bajo el árbol había una cosa para mí. Una cosa con muchos colores, suave, con sonidos y texturas. Tampoco era nada de lo que hubiese pedido, pero me hizo muchísima ilusión, y más cuando a mis papás se les iluminó la cara cuando me vieron sonreir.

Han sido unas navidades muy bonitas. Mis primeras navidades con mis papás, y aunque sea pequeñito, me quedo con que hayan recuperado conmigo la ilusión de estas fiestas. Espero que siempre estemos los tres juntos y podamos reir y disfrutar de ellas como la primera vez.

Espero que los reyes magos hayan sido generosos con tod@s vosotr@s y que os hayan traído muchas cosas. Y recordad que lo importante de estas fiestas no son los regalos, si no el cariño y el calor de estar con la gente que quieres.

Por cierto otra cosa que me dejaron sus “graciosas” majestades, es un constipado de mocos que tela marinera. Pero de esto ya os contaré.

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Como siempre gracias por estar ahí y besotes y abrazacos.