#LunesLunero: “Buscando las habichuelas”

Hola amigos y amigas. Después de un tiempo sin publicar, aquí vuelvo otra vez, pidiendo disculpas a 30y…ymamá porque llevo dos semanas en la que no publico nada en el #LunesLunero y encima tengo olvidada la playlist de spotify.

Ahora que papá ya se ha quitado el peso de encima del inglés, a ver si me dedica un ratito, y volvemos a escribir juntos.

Siempre he puesto canciones, como bien sabéis todos y todas los y las que me seguís, pero ahora me ha dado por los cortos de animación (los hay buenísimos), así que aquí tenéis uno que seguro os sacará una sonrisilla.

Los humanos sabemos qué hacer para buscarnos las habichuelas, pero, y los marcianos ¿harán lo mismo?. Averiguadlo vosotros y vosotras mismos:

Cortometraje proyectado en el #CortoonsFestival de Gandía. Mars 3752 de Prototypes Productions.

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Lágrimas

Papá me ha dicho que tenía la necesidad de escribir, y como yo no se decir que no, le he dejado. Bueno os dejo con él que os quiere contar algo.

Hola soy Rafa, el papá de Jordi, y quería contaros una cosa. Parece que esto de la paternidad ha hecho aflorar mi lado más sentimental. No se si a vosotros/as os pasa también, pero a veces por cualquier tontería me da por ponerme sentimental y me pongo a llorar como una Magdalena.

Lo digo porque Jordi, a penas me ha visto llorar. Tan solo cuando a veces me he dado algún ostión físico o cuando he llorado de impotencia por algo que no me ha salido o que no he sabido solucionar. Resumiendo, Jordi me ha visto llorar por tristeza (más o menos, no sabría decir la palabra exacta).

Ayer, estábamos los dos en el sofá esperando que viniese mamá de gimnasia, y puse el cd de Rayden donde está la canción “pequeño torbellino”. Últimamente hay unas cuantas canciones que, cuando oigo alguna parte de ellas, hace que me se me salten las lágrimas (“A dos metros” de La habitación roja, “Pequeña gran revolución” de Izal….), y a veces son de alegría aunque otras son de tristeza.

Bueno pues, como os decía, sonaba “pequeño torbellino”, y en el estribillo dice: “Quiero verte sonreir, teniendo la certeza, que siempre cuidaré de tí, mi pequeña estrella”. Nada más escuchar esas palabras (que Jordi sabe repetir), me puse a llorar. Jordi me miraba extrañado, porque seguramente pensaba que no me había hecho daño físico. Era raro para él. ¿Porqué lloraba papá?. Ante ese desconcierto me dijo: “Papá no plores, per favor, no plores” (“Papá no llores por favor, no llores”). Le tranquilicé y le dije que no pasaba nada, que simplemente me había emocionado con la canción porque decía cosas muy bonitas. Él se tranquilizó, pero más tarde vinieron a mi cabeza varias preguntas: viendo como está el panorama hoy ¿cómo será tú futuro?¿será tranquilo?¿como será tu vida cuando ya no esté?, y otras muchas más.

Os dejo con la canción “pequeño torbellino” (porque no tiene video), para que escuchéis la letra y me comentéis (si podéis), si a vosotros/as también os pasa esto o algo parecido. Me voy que el peque me llama. Hasta pronto papás y mamás, y lectores/as del blog en general.