Vamos a la playa oh oh oh

Mi papá dice que cuando toca cambiar la página del calendario y pasar de Mayo a Junio, le gustaría pasar de Mayo a Septiembre. Yaaaaa ya ya se que todos y todas pensaréis que está loco. ¿Y las vacaciones cuando?

Este año hemos tenido la mala pata de empezar Junio con un par de olas de calor (luego dicen que no hay cambio climatico), y el calor es lo que peor soportamos (al menos en casa). Cuando vives en una zona en la que la humedad campa a sus anchas, la ola de calor se convierte en un tsunami que hace que las calles parezcan esos escenarios de las películas de vaqueros en los que solo pasan unas bolas o pelotas de paja rodando movidas por el aire. El termómetro marca 35 grados pero la sensación de calor llega a veces hasta 10 grados más. Es insoportable.

Gracias a Dios estamos muy cerca de la playa, a unos 10 minutos. Y este año empezaremos a ir bastante pronto. Esta mañana he estado repasando todo lo necesario para ir y creo que no me falta nada: crema solar, cubo, pala, rastrillo, sombrilla, agua, fruta, toalla, bañador (ahora ya no iré en pelotillas como años anteriores), el famoso balón de Nivea (ya no es de Nivea es de SM ediciones), y unas ganas terribles de remojarme en el agua la churrilla y de jugar con la arena. Papá por fin podrá nadar, y mamá refrescarse con la ligera (literalmente) brisa marina de la costa mediterránea.

Voy a pasarmelo bien (como dicen unos que se llaman Hombres G) hoy y mañana, y la semana que viene………..tachán: Las listas definitivas del cole. El martes 20 sabremos definitivamente si estamos en el cole de 1ª opción, y si es así, a coger el sobre y a matricularme. Tengo unas ganas ya……..

Ya os contaré. A los que tengáis medios para mitigar este sofocante calor ánimo, y a los que no, tranquilos, que como dice papá y mamá, Septiembre esta a la vuelta de la esquina.

Besitos

cute baby girl on tropical beach

 

Anuncios

La caja de los besos

Todos y todas tenemos nuestros momentos. Momentos en los que estamos super bien y momentos en los que no tanto.

Casi a punto de cumplir los 3 añacos, estoy en esa época que te pones sensible por cualquier cosa a la par que también a veces te trastornas por otras. Papá y mamá muchas veces no entienden el porqué de estos cambios de humor. Yo pienso que es normal que se sientan confundidos porque no venimos con un libro de instrucciones debajo del brazo (ni con un pan como dice mucha gente).

Todo esto viene a cuento porque hoy mamá me ha duchado y papá me ha puesto la cremita y el pijama. Siempre que papá me pone la cremita, me masajea las piernas y los brazos y me hace cosquillas, y como le digo literalmente: “Eso me mola”. De hecho siempre quiero que sea él quién me ponga la crema hidratante. Pues bien, hoy antes de acostarme y contarme un cuento, le he dicho: “papá voy a darte un abrasito y un besito”. A papá se le han iluminado los ojos, y yo le he dicho: “no te quites el besito ¿eh?”. Papá me ha respondido lo siguiente: “No. No me lo voy a quitar, al contrario. Voy a guardármelo en la caja de besos que tengo”. Yo no sabía que es eso, pero papá me lo ha explicado.

Yo a veces cuando me dan rabietas y me dan un beso, me paso la mano por la mejilla y digo: “ala, ya me he quitado el besito”. Por esto papá me ha contado que tiene una caja para besos, y que justamente está donde el corazón. Me ha dicho que cada vez que le doy uno se los guarda ahí, y eso le ayuda a seguir. Entonces le he preguntado: “Papá, ¿yo también tengo una?”. El me ha dicho que sí, y que está en el mismo sitio que la suya, pero en mi cuerpo (claro está).

Así que después de esto, he decido que todos los besos que me den, los guardaré en mi caja de besos, así cuando esté triste, o me de una rabieta echaré mano de ellos para sentirme mejor.

Y vosotros y vosotras, ¿también tenéis una caja de besos?. Ya me contaréis.

Besitos

caja de besos