IGUALDAD

Esta mañana he salido de paseo con papá porque así se queda mamá en casa estudiando tranquila, y yo me despejo un poco (y papá también claro está).

Sobre las 12 del mediodía hemos pasado por delante del Ayuntamiento, y he visto muchos chicos y chicas fuera con alguna pancarta. Le he preguntado a papá: “¿qué hacen?” (estoy en la época preguntona, que le vamos a hacer). Papá me ha contestado que hoy era el día internacional de la mujer. En principio no le he dado importancia, pero cuando estábamos llegando a casa, le he preguntado: “papá, ¿porqué estaban todos fuera del Ayuntamiento?¿Tenían fiesta por eso que me has dicho?”. Él me ha contestado que no, que no era fiesta, que era una manera que tenían las mujeres de manifestarse, de exigir ser iguales que los hombres.

Ya en casa he seguido pensando, y me ha llamado la atención lo de “ser iguales que los hombres”. Como eso no lo entendía le he preguntado a papá. Le he dicho: “Papá, ¿los chicos y las chicas no son iguales?”. Él me ha dicho que sí, pero yo he pensado y le he dicho: “Tú no tienes tetitas como la mamá, y nosotros tenemos pilila y la mamá no. Entonces no somos iguales”. Papá me ha dicho que eso eran diferencias físicas, nada más, el resto es igual tanto para unos como para otros, pero que hay personas que piensan que las mujeres no pueden hacer lo mismo que los hombres.

Entonces yo le he contestado: “sí que pueden”. Y él me  ha dicho: “yo lo se, pero hay gente que no”. Y yo le he contestado: “pues vamos a decirles que tú y mamá sabéis cambiarme el pañal, que los dos limpiáis casa, que los dos sabéis hacerme la comida, que los dos me dormís……..”. Y él me ha contestado: “ójala fuese tan fácil, es más, debería ser tan fácil como decirlo y ya está”.

Os dejo con la conclusión a la que hemos llegado papá y yo. La escribe papá ¿eh? que es el que sabe.

Conclusión: “Si pensáramos y razonáramos como lo hacen los niños, a todos nos iría muchísimo mejor. La pena es que no es así”.

Jordi, Bea y yo, para finalizar queríamos, no felicitar a nadie, si no desear que algún día (esperemos que no muy lejano), el hombre y la mujer sean vistos y tratados de la misma manera.

Buenas noches y felices sueños

Si´, queremos igualdad

 

Anuncios

La vida de Jordi: “El día de la marmota”

Supongo que muchos conoceréis qué es el día de la marmota. Para los y las que no lo conozcáis, es un día que se repite una y otra vez.

Seguro que os preguntáis el porqué de esto. Resulta que en la siesta me acompaña mi mamá y por las noches es mi papá el que me duerme. Mi cuento, o uno de mis cuentos favoritos, es “Los tres cerditos”. Todas las noches le pido que me lo cuente, pero los dos nos hemos dado cuenta, que contándolo siempre igual se llega a hacer algo aburrido. Así que papá decidió, “cambiarlo” un poco introduciendo y cambiando cositas, haciéndolo más actual.

Por ejemplo, él me dice que ya no son tres cerditos si no que son dos cerditos y una cerdita ¿o es que no pueden tener una hermanita?. Pués si, tienen una hermanita, la mayor de los tres. Uno se llama Pau, el otro Jordi y ella Mari Flor. Los tres viven con su mamá pero llega el momento en el que les dice que se tienen que independizar y buscar un trabajo (real como la vida misma). Los tres se van y construyen sus propias casas cada uno. Pau hizo una de paja porque era algo “vaguete”,  Jordi la hizo de madera, y Mari Flor se lo curró un poco más, y la hizo de ladrillo, pero con instalación eléctrica, domótica (que no se que es), jardín, y cámaras de vigilancia porque corría el rumor de que había un lobo por allí.

El lobo era muy creído, y confiaba en sus posibilidades, pensando que tumbaría sus casas y los alcanzaría enseguida corriendo y se los comería. Lo que no sabía él es que los dos cerditos y su hermanita corrían todas las carreras populares que se celebraban por los alrededores. Eran “raners”, o algo así les llama papá. Así que el lobo que no hacía deporte y no cuidaba su dieta no los pudo alcanzar. El lobo también era algo “cortito”, y quería que le abrieran la puerta de casa dando la excusa de que era su vecino y que hacía tiempo que nadie vivía por allí y se aburría mucho y no tenía con quién jugar.

Esos son los cambios que ha hecho papá y siempre me sorprende con alguno nuevo. Todos sabéis como es el cuento, sabéis como se desarrolla y como acaba, solo es cuestión de imaginar un poco. ¿Verdad que les váis a decir a vuestros papás y mamás que lo hagan también?. Ánimo que yo ya estoy pensando cual será el próximo que “modificaremos” un poco.

Besitos y hasta mañana que volveré con dos canciones más en el #LunesLunero.

el-dia-de-la-marmota-600x270