3 años ya (2ª parte)

Vamos con la segunda parte contratante de la primera parte……..noooooo esto no es una  peli de los grandísimos Hermanos Marx. Es la segunda parte de mi cumple.

En la primera os hablé de como fué en casa de mis abuelos paternos, y ahora os contaré como fué en mi casa y en casa de mis abuelos maternos.

Como algunos y algunas habrés visto en IG, allí papá puso una foto de la tarta de lacasitos que me hizo. Esa era para nuestra casa y para la de los abuelos. Yo estaba padeciendo de no poder hincarle el diente. Tenia una pintaza.

En mi casa fué más o menos un día normal. Me levanté, fui a los columpios, jugué con los regalos de mis tíos, hasta que llegó la hora de comer. Comimos, pero yo lo que esperaba con ansia era el momento después de la fruta. Ese momento, por fin llegó, y pude saborear esa deliciosa tarta. Antes, me dieron dos regalos. Mis papás son más de regalar poco pero instructivo. Dicen que si me regalan muchas cosas, enseguida pierdo el interés por ellas, así que me regalaron un libro 3D de la selva con sus animalicos y un juego de sellos de letras (con sus tampones para crear palabras). La verdad es que me encantaron, aunque sigo esperando la moto (jejeje). Tras esto tocó soplar la vela (un 3 enorme), y saborear la tarta. Me puse “morao” o mejor dicho “chocolateao”. Me puse de nocilla hasta en la nariz. Yo quería un trozo grande, enorme, big, pero mamá me dijo que no tenía que abusar, que si no no quedaría tarta para los demás.

Por la tarde papá se fué a currar y fuimos a casa de los abuelos maternos. Allí haciéndome el tontito, volvía a merendar otro trozo de mi tarta. Mis abuelos me dieron dineritos para la hucha, y mi tía me regaló un bañador de la patrulla canina con su respectiva camiseta. Muy chulos por cierto y que me pondré nada más empecemos a ir a la playita.

Fueron dos días muy chulos rodeado de la gente que quiero, aunque me faltó mi primito que está en Londres, su papá y su mamá, pero que me felicitaron vía videollamada. Me alegré muchísimo, pero me hubiese gustado más que estuviesen aquí. Espero que este verano puedan venir. Ese fué mi deseo al soplar las velas.

Bueno, pues esto fué todo. ¿No creéis que se debería celebrar el cumple todos los días?¿Todos los días una tarta de lacasitos?.

Besitos.

PD: papá me dijo que este verano, si viene mi primo de Londres, haremos cupcakes de nocilla, para celebrar con él mi cumple jijijiji.

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La caja de los besos

Todos y todas tenemos nuestros momentos. Momentos en los que estamos super bien y momentos en los que no tanto.

Casi a punto de cumplir los 3 añacos, estoy en esa época que te pones sensible por cualquier cosa a la par que también a veces te trastornas por otras. Papá y mamá muchas veces no entienden el porqué de estos cambios de humor. Yo pienso que es normal que se sientan confundidos porque no venimos con un libro de instrucciones debajo del brazo (ni con un pan como dice mucha gente).

Todo esto viene a cuento porque hoy mamá me ha duchado y papá me ha puesto la cremita y el pijama. Siempre que papá me pone la cremita, me masajea las piernas y los brazos y me hace cosquillas, y como le digo literalmente: “Eso me mola”. De hecho siempre quiero que sea él quién me ponga la crema hidratante. Pues bien, hoy antes de acostarme y contarme un cuento, le he dicho: “papá voy a darte un abrasito y un besito”. A papá se le han iluminado los ojos, y yo le he dicho: “no te quites el besito ¿eh?”. Papá me ha respondido lo siguiente: “No. No me lo voy a quitar, al contrario. Voy a guardármelo en la caja de besos que tengo”. Yo no sabía que es eso, pero papá me lo ha explicado.

Yo a veces cuando me dan rabietas y me dan un beso, me paso la mano por la mejilla y digo: “ala, ya me he quitado el besito”. Por esto papá me ha contado que tiene una caja para besos, y que justamente está donde el corazón. Me ha dicho que cada vez que le doy uno se los guarda ahí, y eso le ayuda a seguir. Entonces le he preguntado: “Papá, ¿yo también tengo una?”. El me ha dicho que sí, y que está en el mismo sitio que la suya, pero en mi cuerpo (claro está).

Así que después de esto, he decido que todos los besos que me den, los guardaré en mi caja de besos, así cuando esté triste, o me de una rabieta echaré mano de ellos para sentirme mejor.

Y vosotros y vosotras, ¿también tenéis una caja de besos?. Ya me contaréis.

Besitos

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“Mi primera vez”

Este sábado pasado fue mi primera vez. Si si, estáis leyendo bien, mi primera vez. Fue muy emocionante el tacto suave que notaba en mis manitas, la elasticidad, y tantas emociones que no se si voy a ser capaz de describirlas.

No se en qué estaréis pensado pillines/as, pero estaba hablando de cocinar. Papá me propuso este sábado pasado el hacer una pizza yo solo (bueno me ayudó un poquito), y por fin lo conseguí.

Era sábado por la tarde, y cuando acabamos de pasear volvimos a casa y estuve con papá haciendo una pizza. Yo hice una pequeña para mí, y papá hizo una grande para él y para mamá.

Empezó él, porque yo no se como hacer la masa (aunque lo he visto muchas veces hacerla), y mientras tanto yo estaba con mamá anotando el qué podíamos poner en ella. Yo dije: “tomate, cebolla, york, queso y también dije chocolate (pero me dijo papá que no podía ser, que otro día haríamos una dulce)”. Mi papá preparó todos los ingredientes y los puso en unos cuenquitos para que yo pudiese después ir montando mi pizza, a mi gusto. Él se puso a hacer la masa y cuando la tuvo hecha que ya no se pegaba en las manos, me pasó el bol y me dijo: “ánimo peque, ahora te toca a tí”. Amasó un poco delante de mí y yo con todas las manos blancas de la harina empecé a imitar lo que hacía. Una vez acabamos, la dejamos reposar y se hizo muy muy muy muy gorda y esponjosa. Me dió una pelotilla y él cogió otra. Los dos empezamos a extenderla en la bandeja, y una vez acabamos cogí el cuenco de la cebolla, el del york y el del queso y empecé a montarla. Quedó chulísima, y lo mejor es que estaba de rechupete.

Me está gustando eso de la cocina. Además, no se lo digáis a nadie, pero lo hice tan bien que papá me ha nombrado MINICHEF de la casa. Realmente no se lo que es, solo se que le ayudaré más veces en la cocina.

¿Vosotros también ayudáis a vuestros papás y mamás a cocinar?. Ya me diréis. Hasta pronto.

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La vida de Jordi: “El día de la marmota”

Supongo que muchos conoceréis qué es el día de la marmota. Para los y las que no lo conozcáis, es un día que se repite una y otra vez.

Seguro que os preguntáis el porqué de esto. Resulta que en la siesta me acompaña mi mamá y por las noches es mi papá el que me duerme. Mi cuento, o uno de mis cuentos favoritos, es “Los tres cerditos”. Todas las noches le pido que me lo cuente, pero los dos nos hemos dado cuenta, que contándolo siempre igual se llega a hacer algo aburrido. Así que papá decidió, “cambiarlo” un poco introduciendo y cambiando cositas, haciéndolo más actual.

Por ejemplo, él me dice que ya no son tres cerditos si no que son dos cerditos y una cerdita ¿o es que no pueden tener una hermanita?. Pués si, tienen una hermanita, la mayor de los tres. Uno se llama Pau, el otro Jordi y ella Mari Flor. Los tres viven con su mamá pero llega el momento en el que les dice que se tienen que independizar y buscar un trabajo (real como la vida misma). Los tres se van y construyen sus propias casas cada uno. Pau hizo una de paja porque era algo “vaguete”,  Jordi la hizo de madera, y Mari Flor se lo curró un poco más, y la hizo de ladrillo, pero con instalación eléctrica, domótica (que no se que es), jardín, y cámaras de vigilancia porque corría el rumor de que había un lobo por allí.

El lobo era muy creído, y confiaba en sus posibilidades, pensando que tumbaría sus casas y los alcanzaría enseguida corriendo y se los comería. Lo que no sabía él es que los dos cerditos y su hermanita corrían todas las carreras populares que se celebraban por los alrededores. Eran “raners”, o algo así les llama papá. Así que el lobo que no hacía deporte y no cuidaba su dieta no los pudo alcanzar. El lobo también era algo “cortito”, y quería que le abrieran la puerta de casa dando la excusa de que era su vecino y que hacía tiempo que nadie vivía por allí y se aburría mucho y no tenía con quién jugar.

Esos son los cambios que ha hecho papá y siempre me sorprende con alguno nuevo. Todos sabéis como es el cuento, sabéis como se desarrolla y como acaba, solo es cuestión de imaginar un poco. ¿Verdad que les váis a decir a vuestros papás y mamás que lo hagan también?. Ánimo que yo ya estoy pensando cual será el próximo que “modificaremos” un poco.

Besitos y hasta mañana que volveré con dos canciones más en el #LunesLunero.

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La vida de Jordi: “Cigüeñas, la película”

Todos/as sabemos que los bebés no los traen las cigüeñas. Los bebés vienen de París como sabe todo el mundo, porque es la ciudad del amor y hace falta mucho para tener un bebé.

Hoy ha salido un día de perros, y no hemos podido salir a pasear, así que ha tocado tarde de peli. Mis papás han elegido “cigüeñas”. Yo pensaba que sería un tostón, de hecho les he pedido que en su lugar me dejasen ver la patrulla canina. Pués no, hemos visto la peli, y he de decir que no me arrepiento de haberla visto.

No quiero desvelaros nada, ni hacer eso que dicen por ahí “spoiler”, pero si os comentaré a rasgos generales lo que me ha parecido.

Ha sido una peli entretenida que os recomiendo que veáis. Hay amor, acción, intriga, traición, aventura, suspense, persecuciones, y todo basado en la familia. Al parecer las cigüeñas ya no ven rentable repartir bebés (os recuerdo que vienen de París), y se dedican ahora a la paquetería. Si si, a la paquetería como seur, dhl etc. Pero el deseo de un niño por tener una hermanita, motivado por el desinterés de los padres por estar con él debido a que el trabajo les absorbe todo el tiempo, será el desencadenante de toda la trama. En ella estará involucrada una huérfana y algo loca por culpa de una cigüeña, el mejor empleado y sus ansias de llegar a ser jefe aunque de gran corazón, un palomo traidor, un jefe malísimo, y una familia poco atenta con su hijo. Por no hablar de unos lobos hambrientos deseosos de hincarle el diente a alguien pequeñito y adorable.

Todo esto metido en una cocktelera, agitado muy bien, va a haceros reir, llorar, sentir, comeros las uñas de nervios, y mucho más. Yo le daría sobre 10 un 8. Y ya para terminar, os dejo con la intriga de saber si ¿volverán a repartir bebés o seguirán con la paquetería?.

No os la perdáis. Besitos y ya me contaréis si os ha gustado tanto como a mí.

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